Tocaba piña. Después del fusilamiento contra el seleccionador y de su queja por la carencia de unión de algunos jugadores, Torres y Sergio Ramos salieron en su defensa y reconocieron las culpas de su gremio, mientras Luis García ansiaba una victoria frente a Argentina que varíe el rumbo de «la roja».
«En un equipo los responsables somos todos, el entrenador y los jugadores, estamos todos en el mismo grupo y las culpas deben cargarse a partes iguales», aseguraba el delantero del Atlético. «Quedan muchísimos puntos por jugarse y la situación puede sacarse adelante».
Recordó cuando debutó con España. «Tuvimos que jugar la repesca (para la Eurocopa 04), era la primera vez y hubo mucha tensión, pero es cierto que ahora tal vez hay más. La gente no está contenta, pero de estas situaciones se sale. Estoy convencido». La misma confianza tiene en Aragonés. «Sabe que puede sacarlo adelante y seguro que cuantas más criticas reciba más convencido estará de que está capacitado para enderezar la situación. Nos ha dicho que se siente con ganas y con fuerzas. Siempre se crece». El técnico lo corroboró: «Seguiré, pase lo que pase con Argentina».
Un encuentro inadecuado
Torres criticó a los críticos. «España jugó en el Mundial con este bloque y se decía que era un equipo que lo iba a ganar todo. Tres meses después ya no sirve. Ni antes era tan bueno ni ahora tan malo». Admitió que el encuentro frente a los argentinos «viene en un momento inadecuado, pero no creo que dependa demasiado de un amistoso la continuidad del entrenador».
Sergio Ramos también despejó dudas. «Es el entrenador más adecuado para exigirnos y sacarnos el máximo. Ahora es cuando debemos estar mucho más unidos. Poca gente sigue apoyándonos, pero tenemos que sacar esta situación adelante y hablar dentro del campo».Luis García espera hacerlo mañana. «Ganar a Argentina puede hacer que la gente vea que somos una selección importante, que puede dar que hablar, sobre todo en el futuro».